Karakalpakstán, una república autónoma en el noroeste de Uzbekistán, es uno de los destinos más únicos e inesperados de Asia Central. Conocida por sus vastos desiertos y paisajes dramáticos, la región ofrece una experiencia completamente diferente a las clásicas ciudades de la Ruta de la Seda. Aquí encontrarás los inquietantes restos del Mar de Aral, cuyo retroceso ha creado un desierto surrealista de cementerios de barcos, una de las historias ambientales más impactantes del mundo. Es cruda, remota e inolvidable.